
La idea de la campaña consistía en presentar al destinatario datos curiosos y sorprendentes para, a continuación, introducir de forma sutil un mensaje de marketing simplificado.
La gestión del correo electrónico en las grandes empresas es una tarea complicada y que a menudo se considera una especie de «arte oscuro» de la informática. Especialmente en sectores sujetos a normativas estrictas, como los bufetes de abogados y las empresas de contabilidad.
Esta campaña logró que conceptos informáticos complejos resultaran accesibles gracias al poder de la curiosidad y la narración.
